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Bálsamica paciencia, ¿dónde estás?
Atravieso el interior de la estación. Una mujer envuelta en un abrigo negro. Me dirijo al mostrador de información. Me detengo. Espero mi turno. Aún toda una hora por delante. Salgo al andén. Se está fresco. Busco con la mirada el número de vía. Hay un banco justo enfrente del marcador digital que anuncia la llegada. Dos y cuarto de la tarde. De todas formas observo el lugar antes de decidirme. ¿Cuál me parece el mejor sitio para que él me encuentre? Ese banco, sin duda. No hay otro más apropósito. No me verá al bajar pero yo a él sí, y ahora pienso sólo en mí. Me siento, mientras busco ese cigarrillo que me he preparado en casa, felizmente dispuesta a fumármelo con relax, y a volar. El humo me hace ese efecto. Bueno, a mí no, a mi mente. A mí no me hace nada a no ser con él, y conste que pagué un precio alto por comprobarlo. Aquel otro hombre, aquel hotel... Pero el papel que utilizo es demasiado llamativo. De un blanco irisado y transparente que oferta al tabaco desnudo y casi obsceno bajo la mirada de los ojos que pasan; aunque no todos los que pasan miran igual, pero sí a los ojos. Soy una mujer que mira a los ojos. y no sé por qué en ese instante pienso en la esclavitud. Coga y yo. Soy de ébano bajo su cuerpo, una pequeña virgen negra, oscura, y apabullante... Me asusta lo que llego a pensar en esos instantes, mi frialdad. Te lo dije, ¿no? Detesto con toda mi alma mi frialdad. Y el cigarrillo era demasiado suave, apenas me marea. Y me preocupa está reciente adicción. En fin, la maría se me agotará pronto y yo no tendré dónde conseguirla.
Entonces creo que te envío un mensaje. Espera un segundo, voy a comprobarlo...
Entonces creo que te envío un mensaje. Espera un segundo, voy a comprobarlo...
(¡Vaya!, ya veo que me he puesto otra vez a hablar contigo)
Sí, a las 13h39min... Es mágico estar esperando por ti en una estación de tren... aunque llegues con restraso. Eso de debe haber sido justo después de que en el marcador electrónico los digitos cambiaran. La llegada del Talgo se esperaba, en principio (creí que podría ser más), con un retraso de diez minutos sobre la hora prevista. No hay respuesta. Tampoco la aguardo. Es lógico. Tus mensajes ahora pueden hacerse esperar diez o incluso veinte días. ¿Cómo se nota que tú no piensas que pronto vas a morirte? Conozco mi cuerpo ... Aunque reconozco que olvido decírte algo. Hay una parada antes de ésta última en la que podrías confundirte, una amiga me lo dijo. Y de hecho luego tú me cuentas que te bajaste del tren en las dos últimas paradas. No habría importado. Una llamada, una cita en otro lugar, un taxi...
¿Y sabes? Estoy un poco harta de tener que intelectualizar las emociones. Eres cruel conmigo. Estuve a punto de enviarte un mensaje que dijera sólo eso: 'Eres cruel conmigo'. Ya sé que no va a entenderse pero tú, a pesar de ese asunto tuyo de la memoria de los peces, te acordarías. Escúchame decírtelo porque te lo había repetido muchas veces antes de aquella tarde pero hoy es la primera de después. ¿Por qué eres cruel conmigo? Dime...


4 Comments:
....he oido de otros labios dicha sucesión de palabras, y he de reconocer que no supe actuar ante ellas, que me quedé mudo y no pude defenderme.... y que entonces comprendí que debía buscar lo que ansío encontrar en otra parte.... sobre todo porque mi intención jamás fue esa, y me asustó hacer algo sin tener conocimiento o control sobre ello.... reconozco que ha sido uno de los peores momentos de pareja que he tenido.... pero no me desanimo, e intento mejorar.... por ello, sigo buscando.... :)
No, no humilde :)
No creo que tú las hayas escuchado como se las digo yo a ese hombre. Creo que voy a tener que grabarlas :)
A otros tal vez pude decírselas como puñales. Porque eso son las recriminaciones. Puñales o puñaladas.
Cuando yo se lo dije a este hombre acaba de Encontrarme con su polla. Las otras veces su polla y yo no habíamos tenido buen feeling pero esa vez... y estaba feliz, feliz, allí contándole mis sentimientos a su polla con mi boca. Me sentía tan cómoda y reconfortada, y entonces él tiró de mí, por el pelo, y me arrastró hasta sus ojos para masturbarme. ¡Hostias! Me pareció el colmo de la crueldad :)
Yo quería aquello, Aquello. Y él insistía en darme placer pero eso es más adelante de esa Estación :)
Creo que tiene razón un amigo mío. Estoy sublimando. Pero te cuento una cosa... si me explicaras un poco más tu caso... ¿de qué sentíste qué tenías que defenderte? ¿por qué te quedaste mudo? ¿Por qué era cierto? No la amabas, verdad ... me ayudarías a Entender
Sí, eso aquí también es posible
Gracias por tus comentarios. Me han agradado mucho :)
Es muy posible que mi próximo post lleve por título también "veintidos" y sea el dia ocho :P
Entonces estaré atenta :)
(el día ocho es especial para mí)
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